El Hervidero: Propuesta de artefacto mínimo para facilitar la participación en el espacio público. Dibujo realizado por la Oficina de Innovación Cívica S. Coop. Año 2022
Construir en colectivo para el bien común
Hace ya un tiempo, en un territorio cualquiera, un grupo de profesionales vinculados a las prácticas participativas al que llamaremos Laboratorio en ebullición, llegan con sus conocimientos bajo el brazo con la ilusión de iniciar un proceso colaborativo en el espacio público.
Convencidos de la necesidad de acercar los procesos a las comunidades y los territorios en los que habitan, desde el diseño colaborativo y mediante el aprovechamiento de los recursos públicos, deciden cooperar para incidir en el bienestar comunitario.
Sin embargo, trabajando mano a mano con profesionales del terreno, pronto emerge una necesidad común: la creación de una infraestructura mínima adaptable y funcional que facilite el proceso.
Pero… ¿cómo idear este dispositivo para la participación ciudadana en el espacio público?
Welcome to San Borondón (WTSB) con la colaboración de la Unidad de Participación Ciudadana del Cabildo de Gran Canaria, se plantea el desarrollo de un proceso de codiseño. Así, impulsan una serie de talleres participativos con los agentes involucrados, un espacio donde delinear las bases y principios a seguir.
Comienza “El Hervidero”.
Tras largas sesiones compartidas, entre pósit y recortes varios, por fin escriben en la pizarra:
Artefacto mínimo para la participación en el espacio público
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Requisitos para nuestro dispositivo de uso compartido:
1. Fácil de transportar.
2. De bajo coste.
3. Capaz de dar soporte a las distintas actividades planteadas durante talleres participativos.
4. Proporcionar las condiciones idóneas tanto para su estancia en el espacio público como para su itinerancia a través del territorio, incluyendo elementos que contribuyan a generar iluminación o espacios de sombra, contener soportes expositivos, entre otros
Con el esclarecimiento de los pilares fundamentales de la estructura soñada, concluye este ejercicio de inteligencia colectiva. Ahora bien, ¿cuáles serían los siguientes pasos?
Bienvenidas a “El Hervidero”
Tras el pistoletazo de salida marcado por las jornadas de diseño colectivo, el 15 de diciembre de 2021 la cocción está lista. El Hervidero se lanza públicamente a la participación en forma de concurso.
Justo aquí, topándonos con la difusión de WTSB en redes, es donde nosotras, la Oficina de Innovación Cívica S. Coop., entramos en esta historia,. Comienza la efervescencia y consideramos el concurso una oportunidad para:
- Retomar e impulsar proyectos de arquitectura y diseño desde un posicionamiento distinto como parte de nuestra propuesta interna para este año.
- Aportar en la ideación de un dispositivo que durante nuestra trayectoria hemos considerado necesario en el desarrollo de talleres y procesos participativos.
En este sentido, no solo nos apetece estar en este tipo de proyectos, sino que consideramos que podemos aportar desde una doble mirada: la de las herramientas de diseño que nos concede nuestra disciplina, y la de nuestro conocimiento y experiencia en procesos de participación ciudadana.
Crear un contexto participativo a partir de la ebullición
Entusiasmados por la idea de diseñar una infraestructura que catalice y precipite la actividad ciudadana a través de la participación, desde la Oficina de Innovación Cívica S. Coop., decidimos presentarnos al concurso.
Así, nos sumergimos en la ideación de un concepto que entiende la participación ciudadana como un líquido en ebullición; un diseño en el que se amalgaman concepciones aparentemente distantes, como lo festivo y lo creativo, con el trabajo, lo político o el activismo.
Ingredientes necesarios para materializar nuestra visión:
Los espacios de participación deben promover la socialización y el cuidado de las personas que participan. En este sentido, nos parece que el dispositivo debe propiciar un ambiente similar al que reconoceríamos en una sobremesa, con sus conversaciones y debates, sus complicidades y desencuentros, pero rodeado de un ambiente festivo y de celebración colectiva. Con este propósito elaboramos una propuesta articulada en 3 estrategias:
Reutilización de materiales
Para el diseño de este proyecto, proponemos el aprovechamiento de perfilería metálica en ángulo, que se puede adquirir en portales de segunda mano por un precio asequible.
¿Por qué incluir la recuperación de componentes?
Canarias importa la mayor parte de las materias primas y productos manufacturados que consume. Además incluir materiales reciclados en el diseño facilita la replicabilidad del proyecto.
Variabilidad de uso
En busca de la creación de múltiples escenarios, planteamos el abatimiento de los tableros utilizados, pudiendo funcionar en vertical, como pizarras, y en horizontal, como mesas.
¿Por qué optar por este sistema?
La versatilidad de las superficies confiere al dispositivo de mayor número de combinaciones posibles para usos adaptados al lugar, el público y a las actividades a desarrollar.
Usos compatibles para el hervor de la actividad ciudadana
El artefacto está equipado con elementos básicos como una pequeña cocina de gas y un fregadero.
¿Por qué la importancia de la sobremesa como contexto?
Preparar café para acompañar la conversación o cocinar algo sencillo para cerrar un taller, son situaciones de encuentro y conversación informal que acompañan a los procesos y dinámicas de mediación. Nos parece que esta compatibilidad de usos le añade nuevos matices y posibilidades al dispositivo, que son de una gran importancia en los procesos de participación y creación de comunidad.
Compartir, reflexionar y aprender
Ahora bien, precisemos cómo estas tres estrategias que planteamos podrían prestar apoyo en las acciones que nuestra comunidad protagonista de esta historia, Laboratorio en ebullición, necesita desarrollar en sus procesos colectivos. Para ello, señalamos cinco posibles situaciones que pueden darse durante dinámicas participativas:
1. Desayuno / Check in
El arranque en una jornada de facilitación y participación ciudadana es uno de los momentos más importantes para comenzar a construir las relaciones de confianza necesarias para el resto de la sesión. Contar con la posibilidad de ofrecer un café a la llegada será el momento perfecto para presentarnos
2. Taller / Dinámica grupal
La diversidad de dinámicas y actividades que se llevan a cabo en una sesión de trabajo colectivo es muy variada. Se pueden necesitar espacios de trabajo con mesas amplias en las que debatir y reflexionar de forma colectiva, paneles en los que lluvia de ideas o pizarras en las que dar rienda suelta a la imaginación
3. Comida colectiva / Cultura alimentaria
Cocinar es un acto cultural y social que da lugar a procesos de aprendizaje y participación ciudadana. Además, es importante generar espacios en los que la producción de conocimiento se aleje de contextos extremadamente académicos o profesionalizados, para conocer y aprender desde la práctica y los saberes cotidianos
4. Presentación / Diálogo
En ocasiones es necesario contar con un soporte vertical con el que ayudarnos para exponer y contextualizar ideas o proyectos. También puede ser interesante llevar la producción de conocimiento experto al espacio público, por medio de mesas de diálogo al aire libre que faciliten la interacción y se abran a la ciudad
5. Exposición / Diagnóstico abierto
Presentar de forma pública los resultados de un proceso de participación es también una forma importante de hacer partícipes (aún más) a la ciudadanía. Un ejercicio de rendición de cuentas que pone en valor el tiempo y esfuerzo prestado por las personas que han tomado parte
Pongámonos técnicos
Pero, para que este diseño sea lo suficientemente versátil y posibilite tanto ambientes de trabajo como espacios de intercambio informal, debe disponer de unas características específicas:
El artefacto que planteamos se diseña en base a dos materiales fundamentales:
- Tablones de madera con diferentes acabados y tratamientos –madera, pizarra, corcho, troquelado, etc.– que permitan combinarlos en vertical u horizontal.
- Perfiles metálicos en “L” reutilizados de estanterías de almacenaje.
La combinación de ambos elementos posibilitan una gran variedad de configuraciones con un sistema de transporte y montaje-desmontaje sencillo y rápido. También se contempla la agregación de otros elementos reciclados, como las sombrillas o las telas de toldo de los cerramientos laterales del artefacto.
¿Qué elementos componen el dispositivo?
Transporte del dispositivo
Sin embargo, a Laboratorio en ebullición le preocupa la capacidad de mover y transportar este artefacto de manera compacta por el territorio.
En este sentido, planteamos la composición del dispositivo en dos carros donde se guardan todos los elementos necesarios. Cada carro puede ser empujado por una persona hasta el lugar del encuentro o hasta la parada de transporte público más cercana, gracias a sus 4 ruedas y a una barra, al estilo de los carros de la compra.
Asimismo, Laboratorio en ebullición podría optar por transportar los dispositivos subido en un elemento de bicicleta de carga, o tumbado sobre las dos ruedas mayores y arrastrado con un elemento de agarre especial. También en algún otro transporte de carga, o tumbados en la parte trasera de un turismo con los sillones traseros plegados.
¡Manos a la obra!
Ha llegado el día de creación colectiva, por lo que bastaría con que dos integrantes de Laboratorio en ebullición se comprometieran a transportar y montar el dispositivo.
En el lugar elegido, y para desplegar la estructura, solo se necesitarían extraer las piezas del carrito e ir presentándolas según el uso y las necesidades, para finalizar con el ajuste de las uniones.
Para facilitar el montaje de los elementos que componen el dispositivo, hemos incorporado una pieza ya diseñada proveniente del ámbito de la mecánica ciclista. Se trata de un tornillo de presión que se usa en la tija de las bicicletas para ajustar la altura del sillín. Este elemento permite asegurar de una forma rápida las uniones entre las diferentes piezas que componen el dispositivo. En todas las configuraciones posibles siempre se colocará uno de los carritos para arriostrar y dar estabilidad a la estructura.
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Colorín colorado esta cocción se ha terminado
Con esta infraestructura mínima, Laboratorio en Ebullición ahora dinamiza y facilita sus procesos de participación en el espacio público de manera mucho más confortable y definida. Ya no deben asegurarse de que el entorno en el que actúan cumpla unos determinados requisitos; o cargar con varios recursos disgregados; ni gestionar demasiada incertidumbre.
Ahora, nuestros protagonistas saben que con este artefacto pueden estructurar sus actividades como desean, organizándolas por momentos sin necesidad de desplazarse en busca de entornos que los faciliten y definiendo ese “espacio común” en el que poder interactuar con comodidad.
Así, viajan territorio a territorio transportando el dispositivo con facilidad, montándolo a cuatro manos y disfrutando de las posibilidades y situaciones que este ofrece.